heineken-familia y legado

HEINEKEN: FAMILIA Y LEGADO

HEINEKEN: FAMILIA Y LEGADO

FAMILIA Y LEGADO DESDE LA AURORA DE LOS TIEMPOS

Comer y beber. Necesidad y Placer. ¿Quién puede prescindir de ambos? O por lo menos, de alguno.

Ciertamente, no estamos diciendo que la familia holandesa Heineken inventó la cerveza. Ese honor le corresponde a desconocidos agricultores mesopotámicos y egipcios que en los albores de la civilización agrícola descubrieron y dominaron el proceso de fermentación de granos y semillas. Las investigaciones antropológicas nos muestran tablillas cuneiformes de 4,000 años de antigüedad que ya hablan de un proceso de elaboración de una bebida “que pone a la gente alegre, extrovertida y feliz”.

La elaboración de un producto tan histórico no puede quedar en manos de organizaciones y empresas sin ningún arraigo histórico.

Heineken es ejemplo de ello: la característica estrella roja de su imagen es un símbolo que, según las creencias, era signo de buena suerte entre los cerveceros de la Edad Media.

Fue el 30 de junio de 1836 cuando todo inicia para esta marca mundial cervecera. En las estrechas y alargadas calles de la ciudad de Ámsterdam, un joven de 22 años, Gerard Adriaan Heineken, compra una fábrica de cerveza y establece su apellido como marca distintiva. Y traslada la instalación a las afueras de la ciudad, convencido de poder establecer una cultura de bebida de la cerveza entre los medios intelectuales y tertulias “de café” de la ciudad sin cortinas (debido a que la ciudad permanece nublada la mayor parte del año, la gente de Ámsterdam se ha acostumbrado a no colocarlas en las ventanas de sus casas, para aprovechar al máximo la poca luz).

heineken-familia y legado

INCORPORACIÓN TECNOLÓGICA

Y no paró ahí: muy pronto pudo inaugurar plantas en otras dos ciudades holandesas, ya que su producto comenzó a hacer uso de algunos de los avances tecnológicos de la época (uso de las incipientes máquinas refrigeradoras de C. Linde, y un proceso de uso de la levadura más moderno creado por H.Elion), lo cual detonó gran cantidad de pedidos del producto desde el extranjero. Lograr llegar a más países sería el segundo paso.

Su producto se abre paso a través de certámenes y exposiciones. Y fue la aburguesada y por aquellas épocas despreocupada ciudad de París la elegida para lograr el reconocimiento internacional,

Heineken participa con su cerveza en la Feria Mundial de París de 1889, y gana el GRAND PRIX del encuentro.

En los albores del siglo XX, Heineken tiene una gran transformación: muere el fundador, y su hijo Henry Pierre toma las riendas de la empresa y de su engrandecimiento: acelera la utilización de la tecnología más moderna, y tiene la gran audacia de lograr exportaciones de su cerveza embotellada a los Estados Unidos y a muchos más mercados.

Heineken ya es una multinacional de las bebidas “alegres”.

PUBLICIDAD PODEROSA

Un joven llega a su casa, y es sorprendido por una multitud de amigos y familiares que le han preparado una fiesta sorpresa. La sorpresa no es tanto la fiesta en sí como el hecho de que, víctima de la euforia de quienes lo festejan, al joven le es imposible tomar un solo trago de su cerveza Heineken, que permanece en su mano sin lograr ser degustada.

Anuncio comercial muy divertido digno de un premio (muchos de los comerciales de Heineken han sido distinguidos con galardones internacionales a lo largo de los años).

Durante su estancia en E.U., Heineken hijo logró entender unos de los básicos de la cultura norteamericana: La Publicidad.

No es un hecho despreciable, ya que a partir de este conocimiento, el agudo sentido mercadológico del heredero logró posicionar su marca con anuncios ingeniosos, muy simpáticos, de enorme impacto y con una manera muy divertida de ofrecernos el contenido de sus botellas verdes. Una publicidad apreciada por los seguidores de la marca, pero criticada muy duramente por sus detractores, que acusan hasta el día de hoy que los anuncios venden más la imagen y logotipos de la marca que un verdadero contenido de calidad cervecera.

heineken-familia y legado

EMPRESA DE ÉXITO MUNDIAL

Nada más lejos de la realidad: Heineken hoy, en manos de los nietos del fundador, puede presumir de ser “probablemente” La mejor Cerveza del Mundo, 200 botellas de la cual se abren cada segundo en todo el mundo, elaborado por más de 165 fábricas ubicadas en más de 70 países. Su fábrica principal, ubicada todavía en Holanda, está ubicada en un terreno de más de 1 millón de metros cuadrados (150 campos de fútbol juntos). Esa sola fábrica produce 10 millones de hectolitros de cerveza al año.

¿Imaginaba la familia Heineken, en lucha permanente por el mercado europeo contra otra marca cervecera, Amstel, que lograría vender algún día 16,000 millones de cerveza al año en todo el mundo?

Seguro que no. En la década de los años 70 del siglo XX, el mercado de la bebida de lúpulo ya estaba sumamente segmentado. Prácticamente, cada país ya había logrado introducir en el gusto local su propio sabor cervecero, por lo que los Heineken comprendieron que el camino era expandirse y comprar cerveceras nacionales, a fin de conquistar más mercados y regiones del planeta.

Otra vez fue Francia el país que les permitió comenzar: Heineken compra Brasserie de L’Esperence, cervecera de Estrasburgo. Después le siguió Italia, al obtener una participación mayoritaria del grupo Dreher. Esta expansión dio sus resultados, ya que a pesar de ser reconocida internacionalmente, ahora participaba estrechamente con los grupos cerveceros locales y sus sabores característicos. Irlanda (cerveza Murphy’s) y España (cervecería El Águila) también vieron llegar la invasión de botellas verdes a sus mesas y barras.

FALTABA UN ÚLTIMO HECHO HISTÓRICO

  1. La caída del Muro de Berlín: “el lado oculto del mundo recibe el oro verde”: Hungría, Polonia, y hasta Rusia se vuelven territorios Heineken. Henry Pierre Heineken, el hijo del fundador, y Alfred Heineken, el nieto de aquel joven de 22 años siguen la tradición familiar, y pronto Asia y Latinoamérica llegan a su cartera de negocios. Cervezas de Vietnam, Camboya y Tailandia, más en Francia, Italia y España, además de Argentina y México en nuestros días, se unen a la familia.

Las lecciones habían sido aprendidas y muy bien aplicadas: a fines de 1999, Heineken fue aclamada por la Cámara de Comercio holandés como La Marca del Siglo, y Alfred Heineken, hijo, fue nombrado el Anunciante del Siglo.

Y desde los albores hasta nuestros días, la marca perfectamente posicionada en los 5 continentes se mantiene boyante e innovadora.

Cuestión de familia y legado.

OTROS BLOGS SÚPER INTERESANTES

CINÉPOLIS: CINE INNOVADOR Y FAMILIAR

JHON DEERE: HACIENDO HISTORIA

SELFRIDGES: PRIMERO EL CLIENTE

ZARA: EL QUE QUIERE PUEDE

LAMBORGHINI: CASI PERFECTO

PROGRAMAS EMPRESARIALES PODEROSOS

ÉXITO EN LOS NEGOCIOS

PROGRAMA DE COMPETITIVIDAD EMPRESARIAL

CURSO DE VENTAS Y MARKETING

PROGRAMA DE VENDEDOR MILLONARIO

PROGRAMA DE MAESTRÍA EN VENTAS

LOS LIBROS PREFERIDOS

LIBROS DE INNOVACIÓN: Innovación SNAP

LIBROS DE EMPRENDEDURISMO: El Empoderamiento Emprendedor

LIBROS DE VENTAS: Vende YA

LIBROS DE PLANEACIÓN ESTRATÉGICA: Planeación Estratégica TOTAL

LIBROS DE ÉXITO: Vitaminas para el éxito

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *